Cada lucha librada desde los distintos sectores sindicales, no ha sido en vano. Esa larga trayectoria de combate ha servido de plataforma perfecta para facilitar la lucha espontánea que hemos visto con júbilo y esperanza en estos 15 días.

Las consignas, que ya no hay que imprimir, coreando mensajes de justicia y las expresiones de genuina solidaridad al convertirnos en soldados de fila en las movilizaciones masivas, nos mostraron que hemos estado en el lado correcto de la historia, sembrando buenas semillas.

Miro el quehacer organizativo con nuevos ojos pues la dimensión de posibilidades es insospechado al evidenciar lo que la voluntad del pueblo es capaz de lograr.

El poder de las redes digitales abrió el espacio para dispersar el mensaje, el alcance de los artistas, lo amplificó y los periodistas narraron la historia.

El pueblo se vistió de justicia y abrazó la lucha que es nuestro diario vivir.

Bien orgullosa de ser compañera, de ser sindicalista.

Los abrazo,
Maricarmen Gutiérrez