Hace 8 días, la luz llegó a mi casa, junto con María, mi hija. Hace 3, se nos fue el agua. Culpar al huracán es inaceptable. Ella hizo lo que le corresponde, soplar para derrumbar y renovar. ¡Han visto lo hermoso que ha reverdecido! Los que no han hecho lo que les corresponde son los gobiernos que nos han dirigido. No es la falta de luz y agua lo que incomoda, molesta, y peor aún, provoca muertes. La falta de servicios esenciales son un síntoma. El problema real no se ha comenzado a discutir.

(Publicado en Facebook el 28 de diciembre de 2017 https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10156309993367446&id=687632445