Uno sabe que llega a su límite cuando llora y no sabe por qué. Hace unos días, me levanté entre plantas eléctricas y grifos vacíos, con una oscuridad que penetra el alma. Toqué fondo. La máscara del yo puedo, se cayó y con ello, se desbordaron mis lágrimas. Es cuando decidí detener el empuje, tomar vacaciones y poner en marcha el plan B, con el apoyo de mi esposo, Ivan Perez.

Mi amiga Mimi Catalan, como siempre, dispuesta a dar la mano, me pasó la llave y con la ayuda de Karisha Marie, al otro día amanecí en las comodidades casi olvidadas de su apartamento de playa, fuera de mi casa.

Lo malo de la precariedad es que uno se acostumbra a ella, lo mismo con la abundancia. Y cuando faltan, se extrañan.

Me tomó 24 horas adaptarme, hasta que por fin los pensamientos se ordenaron, la capacidad de concentración, regresó y fui productiva. Ese día entregué tres trabajos de mis estudios de maestría.

A solo horas de llegar María (mi hija no el huracán), regresó la luz a casa. La iniciativa que tuvo mi esposo para resolver el poste caído, dio resultados y sobre 50 casas lograron recibir luz, entre esas, la nuestra.

Al otro día llegó Vanchi y con ambos aquí, recogimos las extensiones, protagonistas indiscutibles hacía 90 días, y dimos la limpieza profunda que desde Irma, no se hacía.

Ojalá pronto se reestablezca el servicio eléctrico a todo el país. Ojalá todos los que trabajan en eso, sean como mi marido, que siente la urgencia del servicio y busca simplificar procesos. Ojalá algún día comprendamos que ser bendecidos no tiene nada que ver con la abundancia de cosas ni con la salud ni las creencias, sino con el bien decir, “bene dicere” en latín, “eu logo” en hebreo. Su interpretación como algo sagrado o de fuerza espiritual, divide y discrimina. Cuidado con su uso.

No soy bendecida por tener luz, sólo tengo luz y luego lo tendrán otros, por decisión de un calendario de trabajo que preparan directivos de la empresa de energía eléctrica.

Y cuando menos me lo espero, mientras redacto esto, llega la notificación de la nota de uno de los trabajos entregados: ¡95%! La recibo como validación de mi esfuerzo. La propuesta de social commerce integrada al e-commerce para una empresa real, resultó excelente. ¡Y la mejor noticia es que se va a poner en práctica! Otra puerta que se abre.

Hoy también será un día productivo. Ojalá lo sea además, para los que me leen.

(Publicado originalmente en Facebook el 22 de diciembre de 2017, https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10156293254337446&id=687632445

).